ESARQ | Estudio Swiecicki Arquitectos : Arquitectura Corporativa

Construcción sustentable. Hoy para mañana.

ESARQ obtiene su cuarta certificación LEED del año

 

En todo el mundo, empresarios, consumidores y líderes políticos, son conscientes de la necesidad de implementar un modelo de arquitectura y construcción sustentable, en armonía con el entorno en que vivimos. Por Pablo Swiecicki, Director de ESARQ, para SIRSE, España.

 

Es sabido que los edificios consumen el 40% de la energía eléctrica, el 17% del agua, y que son responsables de la emanación del 33% de gases de efecto invernadero. Son las ciudades en todo el mundo las que modifican sensiblemente el medio ambiente natural, con gran cantidad de desechos y polución. El impacto es muy importante y de ahí la necesidad de asumir la responsabilidad profesional y social que compete al sector.


Hoy se encuentra en los Comitentes, sobre todo del sector corporativo que es especialidad de ESARQ, una gran inquietud en este sentido, y hasta con la intención de asumir un sobrecosto inicial para alcanzar este objetivo.


Cada vez hay mayor conciencia de que, si se va a mantener al planeta sano y próspero, se debe construir de una manera que tenga en cuenta factores como el cambio climático y el continuo agotamiento de los recursos no renovables, bajo un modelo que, al mismo tiempo que aporta ventajas tangibles a la competitividad de las empresas, contribuya al desarrollo sostenible.

Certificación LEED para la construcción sustentable

 

La arquitectura sustentable, en términos generales, se resume en cinco puntos clave:

 

 

En esta dirección, la construcción bajo normas LEED (Leadership in Energy & Environmental Design) es la tendencia directriz en construcción que se afianza a nivel mundial.


Se trata de un sistema de certificación de edificios sostenibles, desarrollado por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos (US Green Building Council) para la construcción sustentable, que  garantiza edificios eficientes en los recursos que emplea.


Esto es sumamente importante, teniendo en cuenta que un edificio diseñado y construido bajo estas normas de sustentabilidad, reduce en promedio un 70% sus residuos sólidos; un 40% el uso del agua; un 35% las emisiones de dióxido de carbono y entre un 25% y un 50% el uso de energía con respecto a las edificaciones convencionales.