ESARQ | Estudio Swiecicki Arquitectos : Arquitectura Corporativa

¿Hacia dónde va la arquitectura corporativa?

La actualidad de la arquitectura corporativa, tendencias y expectativas, fue tema de un nuevo desayuno periodístico organizado por Áreas Globales, el pasado 2 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. La reunión convocó a los grandes referentes de la arquitectura local para exponer y compartir los proyectos en los que están trabajando. Además, se abordaron temas de interés común para el sector, como la sustentabilidad y el ahorro energético, los cambios en las formas de trabajo y las perspectivas para el 2017,  entre otros.  En nombre de ESARQ, participó el arquitecto Alexis Patocchi.

 

El nuevo humor en el mercado, pese a que hay decisiones que aún no se encararon, la convivencia de nuevas tendencias en los espacios con sectores más remisos a adoptarlas, fueron objeto de un debate del que participaron los arquitectos: Juan Frigerio, de Foster & Partners; Juan Pfeifer de PFZ;  Jorge Aslan, de Aslan y Ezcurra; Luis Di Virgilio, de Di Design; Gustavo Deniard y Virgina Boggio de Ch2 M; Daniel Stinchi de Kraftwelt; Pablo Swiecicki  y Alexis Patocchi de ESARQ; Guillermo Murisengo y César Jáuregui por Stieglitz; Valeria Hecht de Cushman & Wakefield y Sergio Corian de Corian Marketing.

 

 

 

 

“Lo que notamos, además de la valoración por lo sustentable, es una gran influencia de oficinas abiertas, más colaborativas, y reducción de los espacios dedicados específicamente a los puestos de trabajo”, apunta Pablo Swiecicki, director de ESARQ, estudio que ha desarrollado edificios en 8 provincias de Argentina y CABA, con proyectos nuevos para Mar del Plata y Bariloche.

 

El mobiliario también es un recurso para delimitar las áreas de trabajo, interviene Gustavo Deniard, como la inclusión de escritorios de mayor tamaño destinados a los espacios de reunión, que resultan insuficientes cuando se requiere el trabajo en equipo. En su opinión, los costos no se han incrementado por los nuevos paradigmas. Se ocupa actualmente de la ejecución de edificios industriales, para clientes que prestan servicios a petroleras en Neuquén y otros proyectos a gran escala destinados a transporte e industria farmacéutica y alimentaria, entre otros. En todos ellos, lo más usado es unificar las oficinas en la misma planta.

 

Valeria Hecht, de la consultora Cushman & Wakefield, estima que la tendencia es una democratización de los espacios, abriendo el perímetro y que esa modalidad “necesita otros espacios más afines a la concentración o reuniones en privado. Aparecen entonces una serie de tipologías con distintos nombres (silent room, brain storming, etc) que se customizan para cada cliente” y que buscan compensar los lugares sin privacidad.

 

Muchas empresas están al tanto de las novedades, pero no saben si les van a ser funcionales, y esta preparación requiere de una adaptación de los CEOs tradicionales.

 

En este punto, Jorge Aslan cuestiona que el staff empresario deba adaptarse por obligación a los requerimientos de los ”millenials” que se adecuan mejor a una estructura más libre. En este aspecto, Daniel Stinchi, y en virtud de casos que dieron marcha atrás en la decisión, sostiene que lo mejor es no adscribir ciegamente a una imagen, sino “pararse sobre el análisis de la identidad de las empresas convocantes, para junto con ellos, definir el mejor standard que responda a la marca y el negocio”.

 

Juan Frigerio dice que en Foster empiezan por el tema de la identidad, “no bajamos una receta para decirle al cliente cómo hacer sus oficinas, sino qué oficinas necesita ese cliente, se incluye el work place consulting, asesorías internas, para darle un espacio que mejore su negocio, eficiencia, no es sólo analizar pasivamente sino activamente para mejorar su producción”.

 

Virginia Boggio sostiene que la índole de las actividades que desarrollan las empresas es una buena brújula a la hora de aconsejar, si reciben o no público, o necesitan mayores espacios de concentración.

 

Cada vez se necesitan más especialistas, “los arquitectos ya no somos más generalistas”, comenta Juan Pfeifer, quien dice que los edificios ya no son tan anónimos, sino dirigidos al público objetivo a quien van destinados.

 

Juan Frigerio explica que lo que están viendo es que las firmas están reduciendo el costo de la infraestructura dura, con lo cual hay un 20% de los puestos totales que se consideran móviles con lo que ni siquiera hay puestos fijos, sino que el trabajador “se enchufa” al lugar disponible. Asimismo, descree de grandes diferencias entre lo local y lo global. “Hoy el mundo está globalizado por la tecnología, las empresas líderes están en todos lados”, asevera.

 

Lo más interesante en estos momentos, comentó, son dos edificios que van a inaugurar en 2017: el de Bloomberg en Londres y la sede de Apple en San Francisco. “Tratamos de ir empujando los límites de la sustentabilidad trabajando con lo termomecánico”. Hace unos años para competir con otros estudios incluimos ingenieros civiles y termomecánicos desde el inicio, para hacer grandes edificios con ventilación natural para controlar el confort térmico, esos son los sistemas que vienen.

 

Fuente: Áreas Globales