ESARQ | Estudio Swiecicki Arquitectos : Arquitectura Corporativa

Construcción: la lupa puesta en el cuidado de la energía y los recursos

Por Paula Baldo

 

 

Los fuertes aumentos del costo de la energía pusieron en relieve la urgencia de construir edificios con mayor compromiso ambiental.

 

Los colectores para el calentamiento de agua son una de las tecnologías más accesibles para bajar el consumo de energía en las instalaciones.

 

Desde hacía tiempo, el aumento del costo de la energía era inexorable. Se hizo realidad en 2016 y en forma violenta puso en evidencia una realidad que los especialistas venían alertando desde hacía tiempo: los edificios que se construyen en Argentina no son, en su gran mayoría, eficientes energéticamente.

 

Con el nuevo cuadro tarifario, la amortización de las inversiones será más rápida y, posiblemente eso ayude a acelerar un cambio de paradigma necesario que involucre responsabilidad de todos en el cuidado de los recursos no renovables.

 

No solo se trata de buscar una certificación energética sino de volver a las fuentes, apelar a los recursos proyectuales para ganar eficiencia y, fundamentalmente, a construir de manera responsable. Una forma de hacerlo es aislar de forma adecuada la envolvente, incorporar materiales aislantes en pisos, paredes y techo.

 

En una mesa de debate sobre el tema celebrada recientemente en la Sociedad Central de Arquitectos, asesores especializados en la temática coincidieron en el potencial de “las renovables” en el trazado de una matriz energética nacional y apuntan a que el Estado no subsidie la energía producida con fuentes no renovables o, al menos, que el apoyo sea equivalente para que ambas compitan en iguales condiciones.

 

Por lo pronto, una ley sancionada este año estipula que para fines de 2017 en nuestro país se deberá generar el 8 % de la energía con fuentes renovables. Actualmente solo tres provincias Santa Fe, Salta y Mendoza (2015) cuentan con un marco regulatorio para que los usuarios residenciales, comerciales e industriales puedan inyectar energía limpia a la red a cambio de un beneficio. A esta altura, las experiencias exitosas son pocas porque los usuarios reciben una retribución equivalente al precio subsidiado de la energía mayorista. Queda pendiente la promulgación de la Ley de Generación Distribuida a nivel nacional.

 

Fuente: Clarín